
La directora de los Servicios Informativos de Antena 3, Gloria Lomana, ha tenido la oportunidad de entrevistar, por vez primera en televisión, a Jesús Neira, agredido el 2 de agosto de 2008 por Antonio Puerta al mediar entre éste y su pareja, Violeta Santander, que estaba siendo maltratada. Dicha entrevista ha tenido lugar en la biblioteca del Hospital Puerta de Hiero de Majadahonda, donde el profesor universitario se encuentra ingresado para recuperarse de las graves lesiones padecidas -68 días en coma-.
También ha coincidido con la publicación de ‘Diario de Jesús Neira. El hombre que dijo basta’, libro escrito por el periodista Javier Esteban y en el que ha colaborado el propio Neira narrando la experiencia.
Muchos le llaman héroe, pero cuando se mira al espejo Neira tan sólo contempla el rostro de un ciudadano y un hombre libre que a través del dolor propio ha experimentado el ajeno con la consecuente toma de conciencia del problema de la violencia de género.
Esta fatídica historia, convertida en boom mediático ya que ha conmocionado a la sociedad en su totalidad, comenzó el pasado verano en un hotel de Majadahonda. «Lo recuerdo bien. Venía de Villanueva de la Cañada, junto a mi hijo, y entramos en el hotel cuando vi que había un tipo sacudiéndole una paliza a una mujer, una brutalidad, la tenía como un guiñapo», aseguró Neira.
El profesor le increpó cuando éste tenía la mano alzada con la clara intención de dar una bofetada a su novia, le dijo que no era de hombres pegar a una mujer y confió en que se calmase. Sin embargo, Antonio Puerta le propinó un golpe por la espalda que le sumió en la inconsciencia. A colación de esto, Neira apostilló que lo único que lamenta es «haberle dado la espalda a una cucaracha».
Consciente de que ha estado al borde del abismo, todavía convaleciente, desde el hospital Neira reclama justicia. «Si Puerta hubiese seguido golpeándome me habría matado. Mi hijo me salvó la vida», aseguró emocionado. De hecho, llegó a hablar seriamente con sus hijos para decirles con claridad que sentía que estaba al límite.
No menos polémicas han sido las múltiples intervenciones televisivas de la mujer a la que defendió, Violeta Santander, que en lugar de agradecerle su ayuda le ha acusado de entrometerse en una discusión. A la pregunta de Gloria Lomana relacionada con este tema Neira, que no quiso pronunciarse, contestó «Me dan lo mismo las declaraciones de Violeta Santander». Ha querido subrayar que no se inmiscuyó en una simple pelea y que «lo volvería a hacer».
Pero corren nuevos tiempos para este profesor de Teoría del Estado en la Universidad Camilo José Cela de Madrid, quien ha confesado que, a pesar de ser el mismo, lo que sí le ha cambiado en los últimos siete meses es «la perspectiva vital. Ahora veo la vida de otra manera, me maravilla que las personas puedan estar de pie. Sólo pienso en salir de aquí y comerme un bocadillo de chorizo», bromeó.
Y es que el profesor, que tras su periodo comatoso ha perdido muchísima masa muscular, está realizando enormes esfuerzos para caminar. «Son demasiadas horas de soledad, demasiadas, y entonces tienes tiempo para pensar y para ordenar lo que estás pensando», afirmación a la que añadió que, a día de hoy, quizá es «más humano».
A pesar de que tiene pendiente una operación craneal antes de recibir el alta médica, Neira irradia ilusión, ilusión por recuperarse cien por cien y materializarlo con un crucero por América. Entre tantos planes, también ha guardado un hueco para aceptar la dirección del Consejo Asesor del Observatorio de la Violencia de Género de la Comunidad de Madrid. «Lo voy a aceptar. Haré lo que esté en mi mano para frenar la violencia contra las mujeres», concluyó.
Ya el pasado 8 de marzo Jesús Neira habló para el diario ‘El Mundo’ y sentenció que «La sociedad no puede ser un muro callado que contempla impasible la brutalidad humana en la más absoluta frialdad. El silencio de los hombres ante la violencia de género es el más claro síntoma de nuestra decadencia».
Escribir un comentario